Un motociclista, que esperaba en un semáforo de Montevideo, vio a una mujer corriendo detrás de un ciclista que le había robado el teléfono móvil. Al pasar junto a él, el motociclista intentó derribarlo, pero no lo consiguió y comenzó a perseguirlo. Finalmente, logró tumbarlo. En la acera donde cayó el ladrón había un par de policías, que lo detuvieron. Después de que el motociclista les explicara lo que sucedió, los agentes le dieron las gracias por sus acciones.